domingo, 17 de mayo de 2009

11ª etapa

Bien, estas son las etapas que debía comentar 
  11º Etapa Arzua - Santiago – Negreira
   4,18 horas
 14,7 media
 53,5 máxima
 827 Km totales 
63,34 Kilómetros  

 La que pensábamos que iba a ser una etapa, mas o menos tranquila, se convirtió en una procesión de subida tras subida, Por la noche nos llovió y fuerte, lo que hizo que mi compañero Gualterio, después de salir de Arzua y probar el camino, decidiera seguir el mismo por carretera, dado la gran cantidad de barro que había en el mismo. Tan Pierre Lucas como yo, teníamos la intención de llegar a Santiago por el Camino, por lo que seguimos en el. Estaba mal la cosa, repechones fuertes y bajadas en medio de piedras, que hacían que algunos peregrinos se pararan ha hacernos fotos. dado que queríamos asistir a la misa del peregrino, que era a las doce en Santiago, íbamos justos de tiempo, la media que hacíamos era ridícula, por lo que no paramos ni a desayunar. Al final, a golpe de teléfono nos encontramos con Gualpiero, el iba más adelantado que nosotros, el último tramo de ascenso lo hicimos por carretera, hasta llegar a la gran rotonda que, volviendo a coger el Camino, nos lleva hasta el Monte do Gozo. Es otro momento del Camino, es el último punto, antes de llegar a Santiago. Cuatro fotos de rigor y para abajo. Empezamos la entrada en Santiago sobre las 11 de la mañana, Pierre Lucas, que iba en cabeza aminoró la marcha, y le entendí porque yo hubiera hecho lo mismo. Estábamos acabando algo que empezamos hacía muchos kilómetros y queríamos saborear el momento. Comentar que, después de 800Km para llegar  hasta allí, el recorrido hasta la catedral, nos costó en preguntas, mas que todo el camino junto. Está muy poco señalizado. Por fin, llegamos al la Plaza del Obradoiro y delante nuestro, se abre la inmensa Catedral. Precioso. Estamos al final de nuestro viaje. Casi no hay palabras. La sensación es de mucha alegría. Fuimos a la oficina del peregrino, donde pudimos dejar nuestras bicicletas y conseguimos nuestra Compostelana. Desde allí fuimos a la misa del Peregrino a las doce en la Catedral, donde llegamos casi a esa hora. Si alguien conoce la Catedral, sabrá lo grande que es. Bien, un día laborable, a las 12 de la mañana, ¡ No había donde sentarse! absolutamente llena de peregrinos. Impresionante. Era para verlo. No se puede describir con palabras, hay que vivirlo. Para redondear el tema, habían unos peregrinos de la universidad de Princenton que pagaron por ver el Botafumeiro, por lo que tuvimos la suerte de verlo. Una vez comimos en Santiago, emprendimos viaje a Fisterra pues queríamos acabar el viaje allí. El objetivo final se cumplió, pero fue, por decirlo de una forma suave, durísimo. Todo  y que queríamos llegar más lejos, nos paramos en Negreira ya que llevaba un buen rato lloviendo, estábamos muy cansados y necesitábamos de forma urgente un descanso.   Tuvimos problemas con la hospitalera de Negreira, pues se empeño que hasta las 8,30 de la tarde/noche, no teníamos, por ser ciclistas, cama asegurada. Al final menos final, el albergue se lleno, al completo,  menos tres camas. Pudimos haber tenido problemas, y gordos de venir alguien más.   

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